El boom de Solanas me sorprende. Lo atribuyo a que si bien pasan los años, hay una porción dominante de ingenuidad que me acompaña. Es particular lo que me pasa con Pino Solanas, porque la verdad es que me cae bien. No sólo que me cae bien, sino que su presencia en el congreso la considero necesaria y aliviante en este contexto. Al mismo tiempo, la única propuesta propia(más bien idea) novedosa que encontré es llevar adelante redes de trenes a lo largo del país (a lo que adhiero completamente, que además había anexado como link en ésta página). La estatización de los recursos naturales (a los que también adhiero por completo) no es novedad si uno anduvo más o menos atento durante estos años. Y obviamente que no me refiero a la falacia kirchnerista, sino a algunos postergados partidos de izquierda.

¿Por qué decía que es raro lo que me pasa con Pino Solanas? Porque siento que la mayoría de la gente que lo vota, se ve seducida por una imagen de buen tipo y de artista que sabe patalear en momentos de descontento popular. Y tiene la gran ventaja de haber estado prácticamente ausente (o al menos silencioso) todo este tiempo. En ese sentido es una gran oportunista, ahora la crítica es sin dudas la jugada ganadora (con la ventaja del espejo limpio, la cara lavada, la imagen no saturada). Pero por ejemplo, para ser más elocuente, si cualquiera de las cosas que dice Pino las diría Vilma Ripoll (de hecho las dice) sería una resentida, una loca y una malcogida .

Creo (lamentablemente) que Pino es en la política la metáfora más evidente del funcionamiento de la mercadotecnia mediática que ha irrumpido en cualquier manifestación artística.  Pino corre el riesgo de ser Mambrú  en el género musical(disculpe usted estimado Pino, semejante analogía). Puede llegar a ser lo que significó Zamora; la comunión de cejas fruncidas que coinciden en un momento excepcional de descontento generalizado. Básicamente, cuando están todos hinchados las pelotas.  Por carisma o actitud hay quienes lo encarnan muy bien. No soy adivino, no pretendo serlo, ni tampoco sentenciar. Me baso simplemente en que la mayoría de la gente que conozco que vota a Solanas no adhiere a sus ideas (sólo que no se enteraron) y que por ejemplo no votan a Michetti porque Pino se muestra más firme frente al gobierno.  O incluso “na se, me cae bien, ¿no?”

Lo llamativo es que yo, que no lo voy a votar, adhiero más a lo que son algunas de sus ideas de los que sí lo van a votar (generalización que surge a partir de mirar a mis costados, alguna llamada, un mail y un enojo).
Anexo: Recuerdo que, en el éxtasis colectivo del 2001, Zamora estaba muy bien posicionado para ser presidente y finalmente, poco tiempo después, no se presentó; decía por aquel entonces que, honestamente,  él sabía que la gran parte de los votantes no coincidiría con sus ideas y que canalizaban en su figura la bronca imperante. No sé si fue un acto de cobardía o de extrema nobleza. Pero tenía razón, a muchos lo que les gustaba era que tome el 39.

Hay algunos intelectuales que gozan del avance de Solanas con impulsos casi sexuales (miralo a Pino, eh!) Es decir, una vez más la retórica, el tono y un discurso condimentado los puede.
Muchos de ellos, en un contexto de políticos corruptos, autoritarios, narcos y muchos hijos de puta; la acusaban a Carrió de gorda y de mística. Cuidado es católica! La cruz la cruz, (la vieron, ¿no?)
Pero si hay algo que les apasiona a lo que les encanta etiquetarse en la frente que son progresistas es que haya aparecido Prat Gay.  Conclusión: Carrió es de derecha.
Es un argumento, banal, elemental, primario, pero especialmente rentable. No los escuché decir eso cuando Prat Gay era presidente del Banco Central. Y tampoco escuché que digan que Kirchner es de derecha porque Alberto Fernandez era candidato de la lista de Cavallo.
La “nueva derecha personificada” comentó sobre el proyecto del ingreso ciudadano a la niñez en materia de política social a lo que Solanas, cuando se le consultó dijo como propuesta: “bueno y… si la verdad que está bien”  ¿Qué dilema, no? Precisamente, en materia de política social, coincidir con un “liberal” (no se lo digo a don Pino sino a los que por lo que evidencian las últimas encuestas, deben estar acabando).
El supuesto corrimiento de Carrió a la derecha es claramente una estrategia electoral.
Panorama: En la ciudad de Buenos Aires hay un porcentaje considerable de gente de centro derecha y centro izquierda, que es bastante equilibrado.  La centro derecha está sólidamente representada por Macri- Michetti por lo que ubicar precisamente a Prat gay- Gil Lavedra y Carrió en ese sector es liberar al espacio progresista (que sería interesante repasar el término) a Pino Solanas, Carlos Heller, Anibal Ibarra, etc.  No se les puede negar la audacia.
Con ese espíritu condenatorio podríamos decir: ¿che, sabías que Pino Solanas apoyo a Menem? Por omisión: la condena. Cultura de titulares:“Pino apoyó a Menem”. La verdad es que después se avivó y punto.

“Carrió es de derecha” , lo que haya hecho en sus años de vida política no importan. La presencia de Gil Lavedra, Stolbizer,  Fernando Iglesias, Adrián Pérez, ¿Quiénes? ¿Quiénes son?
No importa, es de derecha y con ella volvemos a los 90 (como si hubiéramos salido).

Los argentinos somos superficialmente categóricos. Si eso fuera un trabajo, no habría desempleo. Es de izquierda, de derecha, facho, puto, oligarca, montonero, vendepatria, ¿qué mirás? ¿Qué haces leyendo mi texto, cagón?

La honestidad y la ética en la política debieran ser prioridades incluso por sobre lo ideológico. Tenemos un altísimo grado de tolerancia a la corrupción y un altísimo grado de intolerancia en lo demás.
Y ésta manifiesta defensa a Carrió tiene que ver con eso. Porque tanto ella como históricos de  de otros partidos, como Lozano, Ripoll, Zamora, entre tantos son personas que creo valorables (y hay otros tantos), porque más allá de afinidad en algunas ideas o no, tienen, desde diferentes enfoques y perspectivas, transparencia, conocimiento, y la búsqueda de un país justo y equilibrado.

Punto y aparte.

Los referentes, modelos, musas, inspiradores, ídolos, que cada uno tiene no definen la personalidad ni las ideas, pero sí marca una tendencia (salvo que el sujeto en cuestión sea Perón. En ese caso, puede devenir en cualquier cosa).
En mi búsqueda por plataformas políticas me encontré con que las que gozan de cierta dignidad para ser presentables (considerando que la política es interdisciplinaria) son las del Acuerdo Cívico y Proyecto Sur, aunque en ambos casos bastantes mezquinas en cuanto a recursos e implementaciones. Un abuso del “qué” y poco y nada del “cómo”.
La sorpresa mayor fue cuando en la página de Pino encontré la transcripción de un discurso en el que se refería a Chavez de una forma en el que el concepto de “héroe” resultaria mezquino

http://www.pinosolanas.com/la_mirada_0038.htm

Es un texto que leí muchas veces, en muchos lados, por mucha gente. Es un contenido que se recicla cada tanto, que adhiero, por cierto, en algunas cosas pero que no garantiza la esencia la mera mención de las palabras. Y atribuirle a Chavez , que pretende quedarse aproximádamente hasta el 2029, el rol de representante más puro de la democracia es por lo menos preocupante. Si encima cagás a palos a los estudiantes, se vuelve turbio.  (y estoy sosteniendo la sutileza aunque no parezca). Y si los niveles de pobreza son un calco del pasado…Y si financias a gobiernos en el extranjero…  y si…

Refiriéndonos al tema un amigo sintetizó: “es ridículo ser opositor si se vanagloria al mejor amigo del opositor”
¿Es por eso Pino Solanas un corrupto, malintencionado, facho y etc?… No lo creo. Creo que ve lo que quiere ver, como un típico peronista.

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