octubre 2008


hvala liepa.

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Con suma modestia pienso que

el principal causante de la violencia no es la falta de educación, de leyes o de trabajo.

Hay mucha gente que necesita un abrazo y no lo encuentra.

No señores no.

La culpa no es de Perón,

no es de Videla.

La culpa no la tienen Menem, Nestor o Cristina.

Es sólo mía

es sólo nuestra.

y de Cris Morena.

No señores no.

La culpa no es de Perón,

no es de Videla.

La culpa no la tienen Menem, Nestor o Cristina.

Es sólo mía

es sólo nuestra.

 

 

Una nena.

Pongámosle Clarita.

Camina con su pequeño oso peluche; muy canchero , con un sombrero tanguero y un saquito a medida. Ella le dice tres veces que lo quiere y el peluche la mira.

Es en una plaza sí, podría ser una plaza.

Atilio escucha el partido y un zumbido se entremezcla con la voz del relator; se esfuerza, se arruga, pero no está mal, le gusta sol y la sensación constante de gol que la radio sabe dar.

Dora viene con bolsas, dos en una mano, una en la otra. Lopez le fió doce pesos. “Páguemelo cuando pueda Dora”.

Clarita tira su oso al piso porque no le respondió “te quiero”. Luego lo levanta y le pide disculpas “perdón osito, te lastimé?

Atilio suspira; 44 minutos del segundo tiempo, sigue 1 a 1.  

Dora se sienta en el banquito con Atilio, descansa de sus bolsas.

Atilio saluda con un gesto, una leve inclinación con cabeza y hombro que quiere decir que “hola Dora como le va, disculpe usted que no la salude como merece, pero casi termina el partido”.

Clarita mira la nada, está pensando, si uno le pregunta en que está pensando, se olvida.

Terminó el partido, no, no hubo un gol a último momento. Esto es una plaza, es un barrio. No hay grandes emociones.

Dora se levanta, que las bolsas sean impares le molesta.¿Dos y una, una y dos? Como distriburilas?. Puf, al piso, la tercer bolsa en cuestión se le cae.

“El informativo”. Zumbido y voz que dicen: Aumenta la cantidad de suicidios por la caída de la bolsa.

Clarita se acerca a Dora, -¿qué es suicidio?

          Es cuando una persona está mal y no tiene más ganas de vivir.

          Y se muere?

          Si…

          No lo haga Dora

          No linda, claro que no…

La radio dice que el mundo se desploma.

Atilio sigue en la plaza, Dora con sus bolsas y a Clarita el oso le dijo que la quiere.