Carta de amor, audio.

El cielo ya no incita tu presencia. Tus gritos metálicos, tu ciclotimia tan exacerbada y femenina, tu indiferencia a vos misma.

¿Qué placer encontrás en lastimarte?

¿Qué placer encontrás en lastimarme?

Y ante la primer lágrima te desnudas, me invitás a acariciar los recovecos de tu cuerpo. Me entrego a tu aroma onírico. Me cerrás los ojos y el resto es inevitable; siempre sabés que música poner, cuál es el color de la noche; esa textura, esas palabras, dichas de esa forma, una vez más.

Caminás en las alturas, o por tus delirios de grandeza o por tu postura desafiante a los abismos. De rocker a martir. Vivir con vos es vivir en vos.

Quiero reinverarte; quiero que te liberes de tus trampas, de tu ego.

Pero vuelvo a verte caer; me arrastrás, me dejás sin aire. Esta postal ya la ví, ¿te acordás? Y cuando pasa eso Argentina, no se si seguir o abandonarte.

PD: Con respecto al audio, disculpen ustedes por la precariedad y la falta de talento. A los cercanos, gracias por las necesarias mentiras que dirán.