Abril 21, 2008
El bar, palabras.
De los pocos bares que quedan, que hacen que Buenos Aires se siga pareciendo a Buenos Aires, brotan sentencias. Se combinan con cenizas, risas, voces roncas, historias en blanco y negro, amores que no fueron, amores que lamentablemente son, fulbo (fue orsai!) y la política.
En los bares no hay ideas, hay verdades; “escuchame, te lo digo yo.”
¡Ojo con las banderas! que se arma la percusión con las mesas y a todos les sale el tenor que llevan dentro.
Las verdades de los bares son simpáticas, son espíritu; son los adoquines que resisten al pavimento. Aunque muchas veces son un atajo para dar fallos aparentemente disparatados.
Del comentario que escuché en el bar, lo último que importa es la veracidad de su existencia. (Aunque si digo esto es porque seguramente no existió) (Aunque si aclaro esto es porque quien sabe)
El bar, el bar
Pedro es el fumador del grupo. La ley es ley, pero no para los amigos. Le dejan ser él en el bar (de siempre). Pedro sin pucho es inverosímil.
Los días de humo en la ciudad fueron la más sanguinaria de las condenas para Pedro. Los amigos (de siempre) lo acusaron incesantemente de la neblina urbana.
“Pedrito, pará de fumar, mirá el quilombo que estás armando”
Pasó un día, dos y tres. Pedro habló:
Pedro: Muchachos, ¿no les parece raro esto?
Paco: Se despertó Pedro, che
Jorge: ¿Qué cosa Pedrito?
Pedro: Esto del humo, viejo. A mi me parece raro, que querés que te diga. A una semana del quilombo con el campo. Luis, oime que vos sos el único con el que se puede hablar. ¿Vos alguna vez viste este humo en Buenos Aires? Si la quema de los pastos la hacen siempre y nunca pasó esto. Pensá en lo que viene pasando Luis, ¿me seguís?
Luis: Sí, ¿Pero a donde querés llegar Pedrito?
Jorge: ¡No me vengas con excusas y hacete cargo del humo de una vez!
(Risas)
Pedro: Pasó este tema del campo con el gobierno y por primera vez, la ciudad saltó con el campo. A la semana se prende fuego esto acá cerca. Salen a decir que son unos campesinos y nosotros nos llenamos de humo. A mí, lo que me llama la atención Luisito, es que justo en el choque más groso de un gobierno con el campo de las últimas décadas, pase esto una semana después, algo que además, nunca había pasado antes. Y justo además, cuando la ciudad por primera vez se había puesto con el campo. No se, es raro.
Paco: ¿Qué decís? ¿Que lo encendió el gobierno? No digas boludeces. Se quemó el pasto y se les fue de las manos, nada más. Además todos sabemos que fuiste vos con los puchos.
Pedro: En serio boludo. Pensá en la secuencia de los hechos. Que se yo, puede ser mucha casualidad.
Paco: Me parece demasiado.
Luis: Mirá, si ya macanearon una vez y armaron toda esa ensalada del secuestro del tipo…
Pedro: Gerez
Luis: Gerez, sí. Oime eso fue puro chamullo. La verdad que prender un pastito de más cuesta mucho menos que armar un falso secuestro.
Paco: Sos gorila eh!
Luis: ¿Pero que tiene que ver?
Pedro: Si…-dice contemplativo- Lo prendieron ellos para que haya bronca entre el campo y la ciudad. Justo una semana después del quilombo más grande con el campo en tanto tiempo. Dejate de joder.
Paco: Para para. ¡Gol! ¡Vamos Racing carajo!
Pedro: Que golazo.
El bar, después del bar
Y el bar siguió contando y haciendo nuevas historias. Pedro se fue a su casa con una nueva certeza impregnada.
Al día siguiente, el humo desapareció; y el tema pasará a ser una anécdota.
“¿Te acordás aquella vez como nos ahogó Pedrito con sus puchos?”
Abril 21, 2008 at 1:40 pm
Muchas hipótesis…
Muchas charlas de bar…
Muchas discusiones, seguramente…
Que el campo, que el gobierno, que a quién apoyamos, que fue casualidad…
Y mientras tanto, hay personas que se están haciendo mierda por este humo.
Pero es más importante apuntar con el dedo.
Ayer en una película que vi, escuché “Justicia no significa que el que cometió el crimen va a la carcel, significa que alguien paga por el crimen”
Abril 21, 2008 at 2:50 pm
esto…me “huele” raro. Rarisimo a mi tambien.
pero el rumor tardará tan poco en desinstalarse…que ya nos habremos entretenido con otra cosa, con otro bar.
Abril 21, 2008 at 5:57 pm
Gracias por tu visita.
; )
Abril 23, 2008 at 4:49 pm
Bueno gracias por sus líneas;
Sofia, es la noción más injusta que he escuchado de la justicia. Claro que las consecuencias la padecen los ajenos a quienes llevaron adelante el accionar del hecho. Se repite en nuestra historia en diferentes épocas y civilizaciones.
Pero siempre es bueno saber qué pasó y quién lo hizo. Puede significar, en algunos casos, una evolución paulatina.
Hija de la lagrima: aprovecho para dejar aquí tu link, ya que no aparece el vínculo directo, a pesar de mi voluntad de que así sea. http://pintarconluz.wordpress.com/
Con respecto a tu comentario; son los síntomas de las sociedades multimediáticas.
Saludos
Abril 23, 2008 at 5:58 pm
No sólo es la noción más injusta sino también la más horrible. Odiaría pensar que la justicia realmente es eso. Pero me dejó pensando…
¿Espero su carta? Ojalá.
Abril 24, 2008 at 5:35 pm
Como anda usted, señorito. Quisiera entablar una conversacion mas tarde con uste.
Abril 24, 2008 at 11:58 pm
Me encanto… casi me imaginaba un comic con estas lineas…
Abril 25, 2008 at 10:03 pm
Me asusté al ver un comentario número 6 con mi nombre pero que jamás escribí.
Después me enteré que fue un amigo.
Yo nunca pondría usted sin d, ni diría señorito, usté lo sabe, no?
Abril 26, 2008 at 12:14 am
Traten de leer la carta del Ingeniero agrónomo B. Matteauda que salió en varios medios. Habla de la quema, de lo que vió y de lo que no le dejaron denunciar. Lo extraño es que los grandes diarios no dieron esa información y nadie salió a investigar directo con él…algo huele a quemado no?
Abril 27, 2008 at 5:57 am
Intentaré encontrarla. Gracias por el aporte.
Cierto, no me gusta lo que se respira en el ambiente.
Saludos.